A pesar de las bajas temperaturas que se registran en la ciudad, padres y madres de familia se han organizado para permanecer durante horas, e incluso toda la noche, en las inmediaciones de la Escuela Técnica Industrial No. 44, con el objetivo de asegurar un lugar para sus hijos en el próximo ciclo escolar.
Desde el fin de semana, el exterior del plantel se ha convertido en un punto de espera donde se observan filas, cobijas y casas de campaña, reflejo de la alta demanda que enfrenta esta institución educativa en Reynosa. Bien abrigados y armados de paciencia, los padres resisten el frío con bebidas calientes mientras avanzan las preinscripciones.
Para muchos, el esfuerzo es necesario ante la limitada disponibilidad de espacios. “Vale la pena cualquier sacrificio cuando se trata de la educación de nuestros hijos”, comentaron algunos padres, quienes permanecen atentos al proceso.
La escena ha llamado la atención de la ciudadanía y reabre el debate sobre la capacidad de infraestructura educativa frente al creciente número de estudiantes, así como la determinación de las familias por garantizar una formación académica de calidad, incluso en condiciones climáticas adversas.
