Ante los lamentables hechos de violencia registrados recientemente en la ciudad, la Iglesia Católica, a través de la Concatedral Guadalupe, expresó su más enérgico rechazo y profunda preocupación por estos acontecimientos que atentan contra la paz y la dignidad de las personas.

El párroco de la Concatedral, José Luis Cerra, señaló que estos hechos representan un doloroso retroceso social, justo cuando parecía que se avanzaba hacia una convivencia más justa y pacífica.

“Cuando pareciera ser que logramos avanzar como sociedad, surgen situaciones como esta que marcan un retroceso. Reconocemos el esfuerzo de los tres órdenes de gobierno, pero aún falta mucho por hacer”, afirmó.

La Iglesia exhorta a las autoridades a redoblar esfuerzos para garantizar la seguridad de todos los ciudadanos y hace un llamado a la sociedad en su conjunto a promover la paz, el respeto y la justicia desde todos los ámbitos.