El gobierno municipal busca implementar un operativo antialcohol con enfoque de servicio comunitario, dejando claro que su objetivo no es recaudatorio, sino de concientización. La medida está diseñada para promover la responsabilidad ciudadana y prevenir accidentes relacionados con el consumo de alcohol.
“La clave será aplicarlo correctamente para que realmente genere un cambio de conducta y no se perciba como algo permisivo”, señaló el alcalde Carlos Peña.
Quienes resulten culpables deberán cumplir con tareas de servicio comunitario, como limpiar calles y canales, contribuyendo directamente al bienestar de la comunidad.
Con esta estrategia, el gobierno municipal busca educar y sensibilizar a la ciudadanía, fomentando conductas responsables sin recurrir únicamente a sanciones económicas.
